Una ballena en Madrid

El fin de semana pasado nos despertábamos en Madrid con la presencia de un cachalote varado en el río Manzanares. 

Foto: Olmo Calvo para El Mundo

Este cachalote es una escultura hiperrealista creada por  la asociación belga Captain Boomer Collective ha sido instalada para  concienciar sobre el cambio climático y la fragilidad de los océanos.

Pero no es la primera ballena que visita Madrid, como bien han recordado esta semana en eldiario.es , ya en 1954 otra ballena visitó la capital, y esta sí era de carne y hueso.

Anuncio en el diario ABC del 13 de junio de 1954

Oficialmente fue capturada varios meses antes en el estrecho de Gibraltar, aunque ya entonces no se descartaba que fuera una ballena varada recogida de alguna playa. 

Antes de Madrid fue exhibida en Cádiz, Sevilla y Córdoba, donde tuvo que ser ubicada en un extremo de la feria porque ya entonces empezaba a oler muy mal.

Prevista su instalación en el Paseo del Prado se instaló definitivamente en la plaza de la Moncloa, la ballena se mantuvo encima del camión y se instaló una carpa a su alrededor. Por dos pesetas los madrileños podían entrar a la carpa para ver a la ballena en todo su esplendor. Y su olor, porque si en mayo los cordobeses ya se quejaban de lo mal que olía, una mezcla de olor a descomposición y al formaldehído utilizado para conservarla, para cuando se retiró la exposición, rumbo a Zaragoza y finalmente Barcelona, las quejas de los vecinos eran clamorosas y se había popularizado la expresión “oler a ballena”, con el significado que supondrán.

Al parecer en Barcelona, donde se instaló a los pies de la estatua de Colón, la ballena llegó a su final, coincidiendo con una “casual” abundancia de carne de ballena en ciertos establecimientos.

Nodo: Episodio 599 (28-06-1954)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *