Paseo de la Castellana, 112

El edifico del Paseo de la Castellana 112 no llama demasiado la atención, pero es especial para mí porque estuve trabajando en él medio año hasta su final como Ministerio de Vivienda y, desde ese momento, que ya han pasado más de 6 años, vive en una permanente reforma para albergar en algún momento la AESA (Agencia Estatal de Seguridad Aérea).

Su origen es bastante más singular e importante para la arquitectura en España. Poniéndonos en situación: nos remontamos a los años 40, el país se intenta recuperar de una guerra que ha dejado pobreza, mucha hambre y zonas totalmente devastadas. El gobierno franquista pretende dirigir la recuperación de las zonas rurales que se habían quedado vacías por la guerra y la migración a las grandes ciudades. Así, con un espíritu “recolonizador” se crea el Instituto Nacional de Colonización y Desarrollo Rural. 

Este instituto, dependiente del ministerio de Agricultura, se encargará de construir nuevos pueblos de colonización en zonas rurales (más de 300 en toda España), modernizar los métodos de producción (creación de regadíos) y  seguir con las ideas del nuevo régimen. Esta política de colonización, con sus luces y sus sombras, acogió a arquitectos e ideas claves en la transformación de la arquitectura española. Pasando de un folklorismo trasnochado a una depuración racionalista, se contó con artistas de la época, creando una moderna imaginería religiosa para las iglesias de estas poblaciones.

El edificio fue diseñado por José Tamés Alarcón, arquitecto del Instituto, y se terminó en 1956. Sigue la línea oficial del edificio de Nuevos Ministerios, con el que se pretendía armonizar la zona y dar forma a la prolongación del paseo de la Castellana.

Es un edificio de usos administrativos, con salas, salones de actos y exposiciones, biblioteca, archivos, laboratorios, talleres, aparcamiento, además de cocinas, comedor y bar, y locales de cultura y deporte para los trabajadores.

Tiene una planta cuadrada con un amplio patio central ajardinado y entradas por la calle Joaquin Costa y el paseo de la Castellana.

Rasgo peculiar de este edificio es la disposición en fachada de cuatro altorrelieves representativos de las cuatro estaciones del escultor Ángel Ferrant a los que hay que añadir otros bajorrelieves con temas florales y cultivos de Eduardo Carretera. Dos grupos murales situados en la entrada del paseo de la Castellana se deben a Amadeo Gabino, siendo de Antonio Cano la escultura con la imagen de San Isidro dispuesta en el patio central.

Luego fue Secretaría de Estado de Vivienda, dependiente del próximo ministerio de Fomento. Durante el gobierno de Zapatero fue Ministerio de Vivienda, y luego otra vez Secretaría de Estado, momento en el que se traslada al edificio principal de Nuevos Ministerios. Desde entonces ha estado vacío, con una reforma que se alarga sin perspectivas de que vaya a terminarse y con la lógica polémica por los sobrecostes de la misma.

 

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