Palacete del Marqués de los Salados

Se trata de un edificio encargado al arquitecto Emilio Rodríguez Ayuso, principal representante del estilo neomudéjar, construido en 1883 para ser la residencia particular de Joaquín Nuñez de Pernia, Marqués de los Salados.

Es un pequeño edificio neomudéjar de planta cuadrada que destaca por la decoración en ladrillo de su fachada a base de rombos. Consta de dos plantas, con sótano y una pequeña buardilla.

Enlazando con la historia del Hospital de Homeopatía de San José: a la muerte del Marqués de Nuñez, éste lega a su hermano Pedro, Obispo de Coria el solar, quien a su muerte se lo lega igualmente a su
hermano mayor Joaquín, Marqués de los Salados quien finalmente construye el palacete para que sea su residencia y terminará donándolo a la fundación del Hospital.

Abordemos ahora el problema de la herencia del Marqués de Núñez: ya hemos hablado que Isabel II otorgó el título a Jose Nuñez de Pernia, pero en esta concesión había condiciones, ya que le concedió el título “con facultad de poder nombrar sucesor por una vez, sucediendo a éste sus hijos y descendientes habidos en constante y legítimo matrimonio

Los edificios del Hospital de Homeopatía y del palacete del Marqués de los Salados.

¿La razón de esta extraña condición? Jose Núñez de Pernia no estaba casado, si bien se cree que tenía una amante, Julia Fano, con quien se supone que tuvo un hijo y tres hijas ilegítimos, siendo el hijo, Guillermo Fano y García el elegido por Nuñez de Pernia para heredarle. Este murió en 1924 sin hijos dejando el título vacante durante más de 50 años 
hasta que un nieto de una de las hermanas de Guillermo Fano consigue quedarse con el título tras mediación del marqués de Tovar, involucrado en mas de 100 falsificaciones de títulos nobiliarios todavía en duda. A día de hoy se han realizado varias exhumaciones por las reclamaciones de varios herederos de las otras hermanas de Guillermo Fano, ya no sólo por la propiedad de título de Marqués de Núñez, sino por la propiedad de estos dos edificios, declarados como Bien de Interés Cultural.

Así pues estamos ante un médico que no fue tal, un hospital en el que no se cura, un palacete del Marqués de los Salados que nunca fue habitado por dicho marqués y un marquesado de Núñez que no debería seguir existiendo según las propias normas de su otorgamiento.

Por último comentar que si bien el Marqués de Núñez original fue enterrado originalmente a los pies de la estatua de San José del edificio del Hospital, fue trasladado en los años 40 al interior de la capilla existente en este palacete.

Un comentario sobre “Palacete del Marqués de los Salados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *