La Casa de las Flores

La Casa de las Flores es un edificio del barrio de Arguelles que conocen todos los estudiantes de arquitectura.

Diseñada por Secundino Zuazo y terminada en 1932 es parte del Madrid moderno nacido con la segunda república (ya que hasta ese momento seguía en vigor el plan de ensanche de 1860) y que fue fomentado por dos visionarios: el propio Zuazo y el ministro de Obras Públicas Indalecio Prieto.

Este plan incluía la expansión de Madrid hacia el norte, con la prolongación del Paseo de la Castellana, la unión de las líneas ferroviarias del norte con las del sur mediante túneles subterráneos, la construcción de grandes edificios para los ministerios y la expansión de la ciudad mediante ciudades dormitorio. Ideas todas estas que, al finalizar la guerra, se encontró el gobierno franquista ya planteadas o iniciadas.

En el ensanche del barrio de Arguelles se habían ido construyendo edificios de viviendas por iniciativa privada que debido al afán de lucro de sus propietarios estaban llenas de viviendas interiores de “segunda” con pésima iluminación y ventilación, que contrastaban con las engalanadas fachadas y la calidad de las viviendas que daban a esta.

El proyecto de ensanche de Zuazo y Jansen había propuesto bloques de altura media, ordenados en paralelo y a una distancia que asegurara su soleamiento, permitiendo, además, espacios ajardinados y de juego. Este modelo de urbanismo fue muy admirado internacionalmente, sobre todo en Alemania y Holanda.

Así nace la Casa de las Flores, una muestra de lo que debería ser una manzana de edificios de viviendas, con un patio ajardinado central que proporciona luz y ventilación, con viviendas de igual calidad, tanto en el interior como en el exterior, con los dormitorios con ventanas al patio central o al exterior y cocinas y baños con ventanas a pequeños patios.

Con cinco pisos de altura se edificó en ladrillo, ya que la empresa constructora FOCSA era propietaria de la fábrica de cerámica San Antonio y deseaba poner de moda el material, aunque sin demasiado éxito. Así se construyeron arcadas de ladrillo para los soportales y escaparates de las tiendas, y se decoraron con remates en ladrillo portales y ventanas.

Sufrió graves daños durante la guerra civil, debido a su cercanía del frente de Madrid y fue restaurada en los años 40, siendo declarado BIC en los años 80.

Su nombre viene por las flores de los geranios que colmaban los balcones del edificio, y quedó inmortalizado por Pablo Neruda en sus poemas, dado que éste estuvo viviendo en el edificio en 1934 mientras fue Cónsul de Chile.

Yo vivía en un barrio
de Madrid, con campanas,
con relojes, con árboles.
Desde allí se veía
el rostro seco de Castilla
como un océano de cuero.
Mi casa era llamada
la casa de las flores, porque por todas partes
estallaban geranios; era
una bella casa
con perros y chiquillos.
Raúl, ¿te acuerdas?
¿te acuerdas Rafael?
Federico, ¿te acuerdas
debajo de la tierra,
te acuerdas de mi casa con balcones en donde
la luz de junio ahogaba flores en tu boca?
Hermano, hermano!

Pablo Neruda

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